

Xocén
"El pueblo en el centro del mundo"
La localidad de Xocén esta situada en el municipio de Valladolid a tan solo 3 km de distancia de Rancho Campestre Palchahal.
Xocén es una comunidad maya, donde se encuentra la Santísima Cruz Tun, se trata de una roca oscura que emerge de la tierra, tallada y cubierta de huipiles: a esta cruz se le solicitan salud y buenas cosechas. La característica más importante de Xocén es la profunda religiosidad, por su firme convicción de que su pueblo es el centro del mundo.
La región oriental de la Península de Yucatán es un baluarte de tradiciones, costumbres y rituales que reflejan la mezcla de las regiones maya y católica. La supervivencia hasta tiempos actuales de ceremonias con elementos mayas, es una evidencia de la fortaleza de la teología maya. A pesar de que su ejercicio formal se había desmoronado 400 años antes de la conquista, en Xocén existe un claro ejemplo de esta mezcla de religiones. El resultado es un fenómeno histórico-religioso que define la micro historia de este poblado a través de la tradición de la Santísima Cruz Tun, centro del mundo.
El culto de la Santísima Cruz Tun de Xocén es un ejemplo actual de la visión cosmogónica (ciencia que trata del origen y fundación del universo) de los mauas de la Península de Yucatán.

El poder curativo de la cruz
Según la tradición, la Santísima Cruz Tun por su esencia misma tiene la capacidad de proporcionar salud (en forma preventiva o curativa).
Habitualmente las peticiones a la Cruz implica la presencia en el santuario de la persona que solicita la gracia y de sus familiares. En casos en que sea imposible el traslado de la persona a quien se quiere gratificar, la familia del sujeto interesado deberá estar presente. En todo caso deberá solicitarse al sacristán y a los cantores de la Cruz la realización del rito, y son ellos los que fijan la fecha del evento. Solicitarán a los interesados lleven 13 velas nuevas que serán colocadas en el altar y servirán exclusivamente para el ritual, ya que la familia las tendrá que llevar a su hogar después de él.
La historia de la Santísima Cruz Tun, Centro del Mundo, describe que en tiempos remotos, existían tres deidades: una de ellas la Santísima Cruz Tun, la divinidad mayor; otra, intermediaria de las tres, cuyo nombre no se recuerda y la cruz menor, la más milagrosa, denominada Juan de la Cruz Tun Verde.
En la época de las tres deidades todo aquello que sembraban producía. Las ofrendas tenían que ser por triplicado y la falta de ellas era castigada con la muerte (decían que lo mínimo eran siete barras que habían avanzado y cuando caían ya estaban muertos).
El exceso de castigos motivó a los sacerdotes mayas a identificar cuál de las deidades hacía morir a las personas por faltar con sus ofrendas y los sacerdotes decidieron que las cruces Juan de la Cruz y la de nombre desconocido eran las que aplicaban el castigo y decidieron retirarlas para que quedara sólo la Santísima Cruz Tun para adorarla. Trece sacerdotes mayas llevaron las cruces a una cueva , pero al amanecer las cruces estaban en su sitio original. Un nuevo cónclave definió que las cruces podrían ser trasladadas si las ofrendas consistían en toda clase de semillas y dinero. Trece sacerdotes y nueve niños se encargaron de llevar las cruces y rezar nueve noches y nueve días. Las cruces desaparecieron y los sacerdotes y sus acompañantes murieron misteriosamente.
